16/09/2026
¿Qué “estaba en mi cabeza”?
¿Por alguna razón ya no está?
Uno de los primeros escritos que hice cuando era niña patentaba
el tan innovador y revolucionario
“Truco de las cajeras”.
El truco de las cajeras consiste en una matemática sencilla, difícil de rebatir.
Si la cajera me pide 5€ y yo le doy 10€,
me devuelve 5€.
No he perdido dinero.
Es sensato, lógico y muy revelador.
Estuvo en mi cabeza durante algunos años y luego empecé a fingir que entendía la incoherencia de este principio, aunque de adulta nunca me dio vergüenza admitir que la solución seguía siendo –como bien se extendió un día por Internet– imprimir más cocos.
No entiendo el problema y me niego a entenderlo,
porque sé que el día que realmente lo entienda dejaré de entender otras muchas cosas.
Es injusto borrar la Historia
que nos ha visto crecer,
¿no crees?